Según publicó El Diario del Fin del Mundo, durante los últimos meses se habría consolidado un esquema de pequeños contingentes del Cuerpo de Marines y fuerzas especiales de Estados Unidos, bajo el Comando Sur, que realizan actividades junto al Batallón de Infantería de Marina N.º 4.

👥 De acuerdo con fuentes citadas por el medio, los grupos estarían conformados por entre 20 y 30 efectivos, con recambios sucesivos de personal. Las maniobras incluirían ejercicios de reconocimiento en valles, glaciares y zonas de nieve, incluso en inmediaciones del Cerro Castor.

📡 El informe también advierte sobre el ingreso de sistemas de comunicaciones, sensores y otros equipos de uso militar. Según la publicación, parte de ese material permanecería almacenado en instalaciones del BIM 4, aunque no existiría un inventario público conocido.

⚖️ El punto que genera mayor debate es el encuadre legal de estos despliegues. El artículo 75, inciso 28 de la Constitución Nacional establece que corresponde al Congreso autorizar el ingreso de tropas extranjeras al territorio argentino, mientras que la Ley 25.880 regula el procedimiento.

La publicación plantea interrogantes sobre si estas actividades cuentan con el correspondiente control parlamentario, especialmente por tratarse de entrenamientos militares y por la permanencia de tecnología extranjera dentro de una unidad de la Armada Argentina.

🇦🇷 El tema adquiere todavía mayor relevancia porque estos movimientos coincidieron con la visita a Ushuaia del ministro de Defensa Carlos Presti, el canciller Pablo Quirno y autoridades militares nacionales, quienes recorrieron el predio donde el Gobierno busca reactivar la Base Naval Integrada.

📌 La presencia de fuerzas estadounidenses en Tierra del Fuego vuelve así a abrir un debate sobre soberanía, cooperación militar, control parlamentario y el rol estratégico de Ushuaia