El presidente de FEDECATUR, Ángel Brisighelli, advirtió que medidas de fuerza que provoquen demoras, restricciones o dificultades en la operatoria podrían afectar a una cadena de servicios que va mucho más allá del puerto.
🛳️ Cada recalada moviliza a agencias marítimas, estibadores, transportistas, operadores turísticos, guías, comercios, restaurantes, talleres navales y proveedores, entre otros sectores que dependen del movimiento generado por los cruceros.
Brisighelli puso especial énfasis en el vínculo con las navieras internacionales, que necesitan previsibilidad para planificar sus itinerarios y futuras escalas.
“Si les somos un dolor de cabeza, no las vemos nunca más”, advirtió el titular de FEDECATUR al referirse al riesgo de que Ushuaia pierda confiabilidad como puerto de escala.
🌎 La preocupación no se limita a la temporada que está por comenzar. Las rutas de los cruceros se planifican con anticipación y los inconvenientes sostenidos podrían ser considerados por las empresas al momento de definir futuras recaladas.
Ushuaia ocupa además un lugar estratégico dentro del circuito de cruceros antárticos, por lo que una reducción de visitas podría impactar no solo en la cantidad de turistas, sino también en numerosos puestos de trabajo y actividades económicas vinculadas al sector.
📌 Desde FEDECATUR reclamaron previsibilidad y condiciones normales de funcionamiento, para evitar que el conflicto portuario termine trasladando sus consecuencias al conjunto de la economía turística de la ciudad.





