​En un movimiento estratégico para fortalecer la presencia sovereignty argentina en el extremo sur del país, el Ejecutivo nacional dispuso el viaje este viernes de una comitiva de alto nivel hacia la ciudad de Ushuaia. Encabezada por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti, la misión busca reanudar formalmente las obras de la Base Naval Integrada, un megaproyecto pausado durante el primer año de la gestión actual y reactivado tras una reciente reasignación presupuestaria.

El proyecto, iniciado originalmente en 2022, contempla una inversión total de entre USD 400 y USD 500 millones. Diseñado sin fines bélicos, el complejo apunta a consolidar un hub operativo, científico y logístico para proyectar al país hacia el continente antártico y monitorear el Atlántico Sur.

​Fondo inicial: Mediante modificación en el Boletín Oficial, la obra recibió una partida de USD 142 millones, lo que cubre cerca del 30% del costo total.

​Financiamiento futuro: El 70% restante se buscará incluir en el Presupuesto 2027, con prioridad asignada junto a la Base Conjunta Antártica Petrel.

​Comitiva oficial: Viajan mandos de las Fuerzas Armadas como el almirante Marcelo Dalle Nogare y el almirante Juan Carlos Romay, acompañados por legisladores oficialistas por la provincia