La iniciativa plantea un escenario de conflicto que amenaza con impactar en toda la cadena económica vinculada a la operatoria del muelle.
El movimiento es impulsado por el vicepresidente del organismo, Miguel Ramírez, un dirigente ligado al sector político de la vicegobernadora Mónica Urquiza. En un mensaje difundido entre los trabajadores, el funcionario llamó a sostener la protesta con "más organización, presencia y compromiso", adelantando que las acciones planificadas serán "solo el comienzo" e incluirán el despliegue de pancartas para señalar a quienes califica de "usurpadores, traidores y cómplices".
Financiamiento de la protesta: Se habilitó la cuenta con el alias lucha.portuaria para recaudar aportes económicos. La titularidad de la caja está a nombre de Franco Gastón Castillo, actual Director Administrativo Contable del Puerto de Ushuaia.
Insumos planificados: La recaudación se destinó a la compra de lonas, aerosoles, carteles, pasacalles, pancartas y pecheras para equipar las movilizaciones.
Sectores en alerta: Existe profunda preocupación en la Cámara de Comercio, agentes marítimos, proveedores, talleres navales, transportistas, empresas de servicios y estibadores eventuales, para quienes los próximos meses representan el grueso de los ingresos del año.
Vínculos políticos: Ramírez está casado con Analía Muñoz Ulloa, responsable del manejo de gacetillas y de la información de prensa en la Legislatura provincial bajo la línea de la Vicegobernación.
La contraposición entre la decisión directiva de escalar el reclamo y las necesidades de los prestadores privados anticipa semanas complejas para la operatividad del puerto capitalino





