El abordaje abarca acciones de orientación cotidiana —desde explicar el funcionamiento del transporte público o ubicar centros sanitarios— hasta la articulación con el área de Atención Integral de Salud de la Casa de Tierra del Fuego, conformada por asistentes sociales. Asimismo, el vínculo con la familia no se interrumpe con el alta médica, sino que se mantiene un seguimiento tras el retorno a la provincia.
Un canal de articulación permanente
Uno de los principales desafíos planteados por el equipo es optimizar la detección temprana de los casos para reducir el tiempo que transcurre entre la llegada de la familia a Buenos Aires y la primera intervención pedagógica.
A través de esta labor, la Casa de Tierra del Fuego busca consolidarse como un punto de referencia para los pacientes y sus acompañantes, reafirmando que la distancia física no debe traducirse en la pérdida de derechos ni en la interrupción del vínculo con la comunidad educativa de origen.





