La semifinal del Campeonato Nacional Sub-15 de Futsal quedó envuelta en la polémica luego de que la delegación de Talleres de Río Gallegos denunciara agresiones contra jugadores, familiares e integrantes del cuerpo técnico tras la derrota por 2 a 1 frente a Camioneros de Río Grande.

Según la institución santacruceña, la salida del gimnasio debió realizarse con custodia policial luego de los incidentes registrados al finalizar el encuentro.

El clima comenzó a tensarse en los minutos finales del partido, cuando Talleres reclamó una presunta mano dentro del área que no fue sancionada por los árbitros. Tras el pitazo final se produjeron empujones entre jugadores y, posteriormente, la delegación visitante denunció que personas vinculadas a Camioneros ingresaron al sector donde se encontraban y protagonizaron agresiones.

Familiares del conjunto de Río Gallegos afirmaron que algunos menores fueron golpeados e incluso denunciaron agresiones con palillos utilizados por integrantes de una banda de aliento. Las acusaciones se difundieron en redes sociales, donde también hubo cuestionamientos al arbitraje y al operativo de seguridad.

Hasta el momento, no trascendió una versión oficial por parte de la organización del torneo ni del Club Camioneros respecto de las denuncias.

En lo deportivo, Talleres logró quedarse con el tercer puesto del certamen tras empatar 4 a 4 frente a Centenario e imponerse 4 a 1 en la definición por penales.

Los hechos denunciados reabrieron el debate sobre las condiciones de seguridad en competencias deportivas donde participan menores de edad y la responsabilidad de los organizadores para garantizar un entorno seguro para jugadores, entrenadores y familias.

Fuente: Crónicas Fueguinas.