El gesto rápidamente abrió cuestionamientos sobre las prioridades de la gestión provincial, en un contexto atravesado por distintos conflictos y reclamos.
Mientras continúa el paro docente por tiempo indeterminado, el sistema educativo permanece sin clases y siguen abiertos los reclamos salariales del sector.
A esto se suman otros temas sensibles para la provincia, como la intervención del Puerto de Ushuaia, el ingreso de un buque de bandera inglesa y la controversia por el radar instalado en Tolhuin.
En ese escenario, la imagen del Gobierno repartiendo tortas por una celebración genera una pregunta inevitable:
👉 ¿Repartirán tortas también a los docentes que siguen dando clases y no adhirieron al paro?
👉 ¿Y a los empleados públicos que trabajaron durante todo el año?
Más allá del valor de la iniciativa, el debate vuelve a poner el foco en cuáles son las prioridades del Gobierno provincial frente a una realidad marcada por conflictos salariales, educativos e institucionales.





