La crisis de los créditos hipotecarios UVA sumó un impactante capítulo en el norte fueguino. Nataniel Vargas, un vecino de Río Grande, enfrenta la ejecución e inminente remate de su vivienda familiar por una deuda que ya supera los $100 millones con el Banco Nación. Para evitar quedarse en la calle, la familia puso en marcha una medida desesperada: la rifa de sus dos únicos automóviles.
De la estabilidad al sobreendeudamiento
La historia comenzó en septiembre de 2017, cuando Vargas y su familia adquirieron la vivienda por un valor de $1.550.000. Tras aportar un 25% de ahorro previo, el Banco Nación les financió unos $1.150.000, equivalentes en ese momento a 57.788 UVA.
Durante más de seis años, los pagos se realizaron en tiempo y forma. Sin embargo, el punto de quiebre ocurrió cuando Vargas perdió su empleo en relación de dependencia y pasó a desempeñarse en el rubro de la albañilería y la construcción independiente, un sector fuertemente afectado por la parálisis económica.
"De manera ininterrumpida, prolijo, fue desde septiembre del 2017 hasta diciembre del 2023", detalló el vecino.
La irregularidad de los ingresos derivó en la acumulación de más de 24 cuotas impagas. Al no contar con un recibo de sueldo ni empleo formal, la entidad bancaria le exigió un desembolso inicial de más de $24 millones para acceder a un acuerdo de refinanciación, una suma imposible para sus ingresos actuales.
Una rifa de 8.000 números para salvar el hogar
Ante la falta de alternativas bancarias, la familia resolvió sortear sus dos vehículos particulares. Buscan comercializar 8.000 números a un valor de $15.000, lo que permitiría recaudar un total de $120 millones para cancelar o negociar la liquidación judicial.
Primer Premio: Chevrolet Prisma (Modelo 2019).
Segundo Premio: Volkswagen Gol 3 puertas (Modelo 2011).
Premios adicionales: Donaciones de comerciantes y vecinos de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin.
El organizador remarcó su intención de garantizar absoluta transparencia: inició consultas ante el Instituto Provincial de Regulación de Apuestas (IPRA) para fiscalizar el sorteo y prevé transmitir la extracción de números en vivo. "No estamos pidiendo beneficencia ni que nos regalen plata. Queremos ofrecer algo a cambio a quienes colaboran", enfatizó.





