El descubrimiento se produjo luego de que una patrulla ambiental del Escuadrón 34 Bariloche “Cabo Primero Marciano Verón” detectara sectores con características compatibles con yacimientos arqueológicos.
A partir de ese hallazgo se activó el protocolo de conservación y se convocó a especialistas de la Dirección de Patrimonio y Museos y a un arqueólogo del CONICET-UNRN.
Los equipos realizaron un relevamiento planimétrico, registros fotográficos y la georreferenciación de los dos sitios.
Las tareas se desarrollaron de acuerdo con la normativa vigente, incluida la Ley 3.041 y la Ley Nacional 25.743, que establece medidas para la protección del patrimonio arqueológico y paleontológico.
El valor del hallazgo para la historia de la región.
Los especialistas consideran que el descubrimiento tiene un importante valor científico, ya que podría aportar información sobre la presencia humana en la zona hace más de 500 años, antes de la colonización europea. Los materiales encontrados permitirán estudiar posibles patrones de vida, movilidad y utilización del paisaje por parte de las comunidades indígenas.
La comitiva partió desde San Carlos de Bariloche y atravesó un terreno montañoso con distintos cursos de agua hasta llegar a las áreas de interés en Pilcaniyeu. El difícil acceso al lugar habría contribuido a conservar en buenas condiciones algunas de las estructuras y pinturas rupestres encontradas.
Como próximo paso, las autoridades anunciaron que restringirán el acceso público a los sitios y continuarán con estudios estratigráficos para establecer con mayor precisión su antigüedad y determinar para qué fueron utilizados.
Las instituciones involucradas también acordaron mantener la custodia de las zonas para preservar el patrimonio y avanzar con futuras investigaciones científicas.
19/09





