El predio, de 3.000 metros cuadrados, funcionará como un polo de investigación, capacitación y transferencia tecnológica para productores, estudiantes y vecinos. La infraestructura fue recuperada por el Municipio tras la cesión realizada por la familia de Asencio, pionero de la producción local a quien rinden tributo.
Innovación técnica contra el clima fueguino
El complejo combina tecnología agrícola y sostenibilidad para adaptar los cultivos a las condiciones climáticas de la Patagonia austral:
Primera plantinera de frutillas de Tierra del Fuego: Destinada al abastecimiento técnico y productivo de la provincia.
Sector de frutas finas: Cultivos de frambuesas, grosellas y casís en sombráculos.
Acuaponía e hidroponía: Cultivos sin suelo integrados con producción de peces.
Soberanía energética y del suelo: Paneles solares instalados en el invernadero principal y rotación de cultivos para conservar la tierra.
Área ganadera y avícola: Gallinero experimental y ensayos con cuatro variedades de pasturas para nutrición animal.
Un plan integral de soberanía alimentaria
Durante el acto, donde también se entregaron parte de los más de dos millones de plantines distribuidos por el Municipio este año, el intendente Pérez remarcó la trayectoria del plan productivo comunal:
“Venimos trabajando desde hace ya siete años en tratar de lograr esa soberanía alimentaria que tanto nos interesa a los fueguinos, de poder dejar de depender tanto de alimentos del norte”, afirmó el mandatario.





